Son las 8 de la mañana y mi despertador no deja de romper mis sueños, es Lunes y es hora de levantarme a desayunar antes de ir a trabajar. Es 29 de Abril de 2067 y las cosas tampoco han cambiado tanto.
Saludo brevemente, y todavia medio dormido, a Amanda, mi habitacion, la señora que acaba de entrar en mi sueño para advertirme que es la hora del desayuno, ella tan puntual como todos los dias. Me siento en la mesa y disfruto de un rapido desayuno completo, estas dichosas pastillas que te proporcionan todo lo necesario en cuanto a vitaminas, hierro, proteinas y demas chorradas que verdaderamente no me interesan saber.
¿Donde quedan los tiempos donde las tostadas con mermelada, un buen cafe con leche que te quemaba los labios...? Atras quedaron los años del disfrute, pero da igual, porque mientras escucho el ultimo disco de David Bisbal me visto mi traje de Armani (habia escuchado que se habia inspirado en la ropa que su abuelo saco hace unas cuantas decadas) y bajo a la calle.
Cojo mi auto, apuntando en mi agenda que esta semana le toca un repaso, ya que ultimamente me dice que los propulsores de aire los tengo un tanto gastadas...
Hoy tengo una reunion importante despues de la siesta para dar por terminado el proyecto que nos encargo una empresa de software de habitaciones. La proxima semana haremos la presentacion en sociedad y esperemos que las mejoras gusten mucho y pronto tengamos la oportunidad de poder mandarlas a los clientes que los soliciten.
A la noche he quedado con Saika,e iremos a ver la exposicion "La comida: ese antiguo placer". Me han dicho que veremos autenticas piezas de fruta e incluso botellas de sidra de la antigua region de España. Y es que la comida es mi pasion secreta, debe ser por las pastillas que me tienen un poco cansado de la rutina.
Hay algo que si que no ha cambiado, hoy a la noche tampoco mojare...

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